Chistes cortos para mayores

El humor no tiene edad, y a veces los adultos también necesitamos un momento para desconectar, relajarnos y reír con ocurrencias ingeniosas. En esta página encontrarás chistes breves pensados para un público mayor, con un toque picante pero siempre dentro de los límites del buen gusto. El objetivo es disfrutar de un rato agradable, compartir sonrisas y celebrar ese sentido del humor que solo se afina con los años.

La hija vuelve a casa:

— ¡Mamá, encontré 20 pesetas!

— Quítate la paja de la falda y no le mientas más a tu madre: a tu edad yo encontraba más dinero.

— Antonio, ¿te has fijado?

— ¿En qué, Laura?

— Con la edad, la Navidad cada vez más a menudo…

Busco a una mujer casada y decepcionada que quiera vengarse de su marido y esté dispuesta a venderme todo su equipo de pesca a mitad de precio. Mario.

A las tres de la mañana suena el timbre.

— ¿Quién es?

— Los ladrones, necesitamos 100 kilos de oro.

— ¿Y 105 no les sirven?

— Bueno, vale, nos llevamos 105.

— Rosa, cariño, despiértate, han venido por ti.

Esposa al marido:

— Cariño, hoy en la pausa del almuerzo pasé por tu trabajo y saqué 300 euros del bolsillo de tu chaqueta.

— Tranquila… hace dos semanas que ya no trabajo ahí…

– ¡Papá! ¿A ti también te gusta la ciencia ficción?

– ¿Y de dónde sacas eso, hijo?

– Pues… cuando enciendes la tele por la noche, dicen: “Oh, yo, yo. ¡Das ist fantastisch!”

Una mamá tiburón le enseña a su cría a cazar…

— ¿Ves el agua bajita, la playa? Nada hacia la persona y dale unas vueltas…

— ¿Podemos saltarnos las vueltas? ¡Tengo hambre!

— Pues si no haces las vueltas, comerás con arena.

— Mamá, ¿los ángeles vuelan?

— Sí, hija mía, vuelan.

— Y papá llamó “ángel” a la vecina… ¿cuándo va a volar?

— En unos diez minutos…

Ayer le escribí al coche sucio del vecino “lávarme”. Hoy miro el mío y pone “ven que te lavo”.

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